Suecia prohíbe la compra de actos sexuales en línea.
09 Marzo 2026Tras la adopción de una enmienda a la ley sobre la prostitución el 20 de mayo de 2025, Suecia se convirtió en el primer país en prohibir la compra de actos sexuales en línea, como los ofrecidos por plataformas como OnlyFans.
Desde el 1 de julio de 2025, pagar a una persona para realizar un acto sexual específico a distancia, ya sea en directo o pregrabado, es ilegal en Suecia. De hecho, el Parlamento sueco adoptó recientemente una enmienda a la ley que regula la prostitución, la cual extiende explícitamente el delito de compra de actos sexuales a los actos realizados en línea.
En el marco de su primer seminario web de fortalecimiento de capacidades dirigido a sus organizaciones miembros, CAP International decidió analizar más de cerca este acontecimiento, que marca un importante punto de inflexión histórico en la lucha por la abolición de la prostitución. La organización sueca Talita participó con el fin de analizar esta enmienda y explicar las razones que la llevaron a hacer campaña por su adopción. Convertida en experta en la cuestión de la prostitución en línea, Talita pudo compartir con las demás organizaciones miembros de CAP International la experiencia adquirida en el propio corazón del proceso legislativo.
Una contradicción que se volvió insostenible
En Suecia, la ley sobre la prostitución se basa desde 1999 en un principio claro: la compra de un acto sexual está prohibida, mientras que su venta no lo está. Sin embargo, con el paso de los años, la prostitución se desplazó hacia las plataformas digitales con la aparición y el desarrollo de actos sexuales transmitidos en directo y de videos personalizados bajo demanda. La forma cambió; la explotación permaneció. No obstante, persistía una contradicción: ¿cómo prohibir la compra de un acto sexual fuera de línea mientras se tolera su equivalente en línea? Esta incoherencia jurídica fue uno de los puntos de partida del trabajo llevado a cabo por Talita.
El trabajo de investigación de Talita
A través de investigaciones exhaustivas, un análisis riguroso de los daños y testimonios de supervivientes, Talita llegó a comprender que la pornografía comercial no es simplemente similar a la prostitución; es su forma facilitada por la tecnología. Ya sea en línea o fuera de línea, la prostitución se caracteriza por dinámicas de coacción, presión económica y violencia. Los mismos patrones también se repiten entre las víctimas: antecedentes de abusos sexuales, fallos sociales en la provisión de protección y apoyo, y graves consecuencias para la salud vinculadas a la acumulación de violencia, incluidos síntomas de estrés postraumático y disociación.
Sin embargo, una diferencia clave, a menudo subrayada por las supervivientes, reside en la permanencia del entorno digital. Las imágenes y los videos pueden copiarse, compartirse y difundirse indefinidamente. Escapan al control de las personas que aparecen en ellos, y la exposición puede volverse permanente. El abuso continúa.
La investigación
En la práctica, la pornografía comercial y la prostitución son dos caras de la misma moneda. Sin embargo, se tratan por separado dentro de los marcos jurídicos y políticos. Junto con una coalición de socios, Talita pidió la puesta en marcha de una investigación sobre la pornografía y la explotación en línea. El objetivo era claro: documentar los vínculos directos entre la industria pornográfica, las plataformas digitales y las diversas formas de explotación sexual, e identificar las lagunas normativas.
La movilización de organizaciones de primera línea, supervivientes y miembros del Parlamento ayudó a impulsar el debate. Finalmente, condujo a la adopción de la enmienda el 20 de mayo de 2025.
Lo que cambia la ley
El texto especifica ahora que el delito de compra de un acto sexual también abarca los actos realizados a distancia e incluye explícitamente el proxenetismo en línea. En términos prácticos, pagar a alguien para que realice un acto sexual específico en línea es ilegal. No obstante, Suecia no ha introducido una prohibición general de plataformas como OnlyFans; las suscripciones siguen siendo legales, al igual que la compra de contenido genérico.
Esta distinción, sin embargo, plantea interrogantes. Incluso sin una solicitud explícita, los suscriptores contribuyen financieramente a un sistema que Suecia considera explotador.
Otra limitación es que la ley no se aplica a la producción pornográfica denominada «tradicional». Cuando un productor paga a personas para realizar actos sexuales destinados a su difusión pública, ello no se encuadra dentro del delito de compra de acto sexual tal como fue redefinido por la enmienda.
Una fuerte señal política
A pesar de estas limitaciones, la reforma envía un mensaje claro: el entorno digital no puede ser un espacio sin ley, y la frontera artificial entre pornografía y prostitución se está desmoronando. Suecia también ha reforzado su programa nacional de apoyo a las víctimas de explotación sexual, incluidas las víctimas de pornografía, afirmando que los esfuerzos para combatir la compra de actos sexuales deben ir acompañados de un apoyo concreto a las personas afectadas.
Durante el seminario web de fortalecimiento de capacidades, Talita reiteró que reconocer la continuidad entre la prostitución en línea y fuera de línea es un paso esencial. La ley debe reflejar la realidad de la violencia sufrida.
Con esta enmienda, Suecia extiende su modelo abolicionista al ámbito digital — y abre un debate que va mucho más allá de sus fronteras.
fotógrafo : Josephine Frendin
Nuestros datos de contacto
14 rue Mondetour 75001, Paris, France
contact@cap-international.org
Boletín
Suscríbete al boletín de CAP